Teatro Breve.
Personajes: Lydia / Coral / Chica.
La escena transcurre en los servicios de un bar de copas nocturno.
La música se oye de fondo y cuando la puerta se abre suena más fuerte.
También los reflejos de las luces y focos de colores entran.
En los lavabos se encuentran dos mujeres mirándose al espejo. Una de ellas es bastante más alta que la otra, pero ambas con buen tipo y vestidas muy sexy.
Lydia: ¡Qué calor hace ahí fuera!
[Dice la chica más bajita mientras se refresca la nuca con agua fresca del grifo]
Coral: ¡Ya lo creo! El aire acondicionado no debe dar abastos.
Lydia: ¿Es la primera vez que vienes a este bar? Yo vengo casi todos los sábados, y nunca te he visto.
Coral: No, no he venido antes. Un amigo me habló y hoy me he decidido a venir.
[Lydia le echa un vistazo de arriba abajo con cierto disimulo. El mismo que no pasa desapercibido para Coral]
Lydia: Oye, ¡qué pantalones más bonitos llevas! Te quedan geniales. Claro que con tu altura… ¡ya se puede!. Seguro que cualquier cosa te queda igual de bien.
[Coral esboza una sonrisa “de medio lao” con complacencia. También echa un vistazo la generoso escote de Lydia]
Coral: Pues a mí me gusta tu blusa. Con esa dotación natural… no hay nada como un botón abierto de más…
[En silencio se miran ambas unos segundos. Hasta que las interrumpe una tercera chica que entra a los servicios. Vuelven a mirar al espejo]
Chica: ¡Hola!
Lydia: ¡Hola! ¿Qué tal?
Coral: Hola
Chica: Tía Lydia, tengo una urgencia ¿No tendrás por ahí un tampón?
Lydia: Pues va a ser que no, pero espera que miro.
Chica: Perdona… ¿te llamas?
[Se dirige a Coral con impertinencia]
Coral: Sí, me llamo Coral. Y lo siento, pero no uso tampones. Aunque te puedo dar un condón.
[Lydia y la chica se ríen divertidas. Coral se sonríe con picardía]
Lydia: Muy precavida tú.
Coral: Nunca se sabe.
Chica: Pues yo sí lo sé… y estando así como que paso.
Lydia: Toma niña. Has tenido suerte, tenía uno por ahí rodando en el fondo del bolso.
[Lydia le da el tampón a la chica. Esta se mete en uno de los aseos. Lydia sigue mirándose el maquillaje de cerca, en el espejo. Coral aprovecha y se aleja unos pasos para mirar a Lydia por detrás. Coral se da cuenta por el espejo y se vuelve despacio, clavando la mirada en Coral. El silencio sólo lo corta el ruido de la cisterna. Sale la chica del aseo]
Chica: ¡Gracias tía! Me has salvado la noche.
Lydia. ¡Nada mujer! Otro día te lo cobro en copas.
[Se sonríen mientras la chica se atusa un poco el pelo en el espejo y se va con prisas]
Chica: Bueno, nos vemos…
Lydia: Venga…
Coral: Hasta ahora…
[Se quedan solas y se miran a los ojos a través del espejo]
Coral: Me encanta tu lápiz de labios.
Lydia: ¿De verdad? Pues está hasta rico. Sabe a mandarina.
Coral: ¡No me digas! ¡No me lo creo!
[Lo dice con ironía. Con tono de broma]
Lydia: Espera, que te dejo la barra para que te lo pongas y lo pruebas.
Coral: Muy bien…
[Lydia saca la barrita de labios del bolso y se lo ofrece a Coral pero esta no hace el menor gesto de cogerla]
Cora: ¿Te importaría pintarme tú? Yo soy muy mala pintándome los labios.
[Lydia duda un poco pero al final acepta sin palabras y se pone a pintar los labios de Coral. Coral no deja de mirarla mientras Lydia la pinta y esta también la mira por momentos]
Lydia: Te queda también muy bien. Ahora chúpate los labios un poco y la pruebas.
[Coral primero sonríe y después pasa la lengua por los labios muy despacio]
Coral: Me has engañado. Esto no sabe a nada.
Lydia: ¡¿Cómo que no?! ¡Eso es imposible!
Coral: Espera, voy a probar a ver la tuya…
[Coral se acerca a la boca de Lydia y a esta sólo le da tiempo a medio decir algo]
Lydia: …. Pero que…
[Coral no la deja terminar cuando ya le ha dado un toque de lengua en sus labios. Cuando se separa de Lydia, esta tiene cara de sorpresa]
Lydia: ¡Pero bueno!
Coral: Pero bueno de verdad. Tus labios realzan el sabor a mandarina.
[Lydia se sonríe y con voz profunda la invita]
Lydia: Eso es que no te ha dado tiempo a apreciar lo rica que está, esta mandarina.
Coral: Repitamos entonces la cata.
[Esta vez se funden ambas en un apasionado beso al tiempo que Coral acaricia el trasero que antes llamó su atención y se aprieta contra los pechos que asomaban por el escote de Lydia. Cuando al fin se separan, habla Coral]
Coral: ¿Sabes que? Que en realidad nunca me han gustado las mandarinas. Ven que te limpie con papel higiénico.
[Coral tira de Lydia hacia uno de los aseos y esta se deja. Entran, cierran la puerta y Coral corta un trozo de papel higiénico, limpia la boca de Lydia y baja por su barbilla hasta la el escote abriendo la blusa de Lydia]
Lydia: ¿Te puedo yo abrir los botones de esos pantalones que tanto me gustan?
Coral: Por favor…
[Lydia estaba ya con la blusa completamente abierta, cuando consiguió al fin quitar los botones del pantalón de Coral. Coral mete las manos en el sujetador de Lydia y esta en la parte delantera del pantalón de Coral. Cuando de repente, Lydia se para y se echa para atrás]
Lydia: ¿Qué tienes ahí?
Coral: Te puedo asegurar que no es una mandarina.
Lydia: ¡Me has engañado!
Coral: No, no me has preguntado.
[Lydia mete la mano en el bolso de Coral y saca los preservativos]
Lydia: Está bien. Pero será mejor que usemos esto.
[Coral mete la mano en el bolso de Lydia y saca la barrita de labios]
Coral: Usemos esto también. Deja que te pinte el cuerpo entero. Era mentira que no me gustaran las mandarinas.
- FIN-
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martes, 2 de junio de 2009
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2 comentarios:
Muy bien llevado, una obra en la que nadie parece ser quien en realidad es.
¡Gracias! me ha sorprendido un comentario por aquí, la gente suele entrar... leer... y marcharse sin más. Hay mucho tímido suelto.
Es el único teatro breve que he escrito, y además fue en un concurso de teatro exprés. A prueba de nervios: te dan un tema, una hora, y escribir como la olla exprés de casa; con el pito dando vueltas y todo :-D
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